Madre María y Madre Amalia

viernes, 15 de abril de 2011

CUARESMA... TIEMPO PARA CAMBIAR


La cuaresma, tiempo de preparación para la Semana Santa, muerte y resurrección de Jesús.
Este tiempo, que ha comprendido desde el 9 de marzo al 15 de abril de 2011, se ha vivido muy intensamente en nuestro centro, ya que este año se ha trabajado de una manera muy especial en las aulas.


Empezamos la preparación el miércoles de ceniza; este día todos los niños junto a sus tutores fueron al salón de actos para la bendición y posterior imposición de la ceniza de parte del cura párroco de Alquerías, D. Ramón Fernández Miñarro.
Asimismo, se celebró una eucaristía  para los alumnos desde 5º de primaria hasta 4º de la E.S.O. en la que se explicó la simbología del miércoles de ceniza y lo que representa este tiempo para los cristianos.
Visitamos la capilla cada semana para realizar una oración y reflexionar acerca de cómo cada uno estaba viviendo este tiempo de cuaresma.
Los niños de educación infantil vivieron este tiempo de cuaresma en unos encuentros de oración que se realizaron en una salita preparada para ellos, con resultado muy positivo.
Finalmente, realizamos también en todos los niveles, el rezo del Vía Crucis, participando de algún modo del camino que Jesús recorrió.
Los profes y el personal de administración y servicios del cole realizamos una oración-vigilia de cuaresma.

martes, 5 de abril de 2011

CHICOS SUPERSTARS

 
Era una mañana soleada de un día cualquiera a la hora del recreo cuando Gema, Yolanda y María (las chicas hermosas) se me acercaron para charlar. Risas, comentarios sobre el fin de semana, en fin cosas cotidianas… cuando una de ellas comentó que le encantaría hacer algo distinto ese año, algo que no hubieran hecho. En ese instante lo vi claro, me habían proporcionado la chispa adecuada para poner en marcha una idea que ya llevaba tiempo latiendo en mi mente. ¡¡Haríamos teatro!!
Pero… ¿qué obra?, ¿drama, comedia o … musical?
¡¡Lo tenía!! JESUCRISTO SUPERSTAR.
La tarea se presentaba complicada: muchos personajes, intensos la mayoría, la obra crecía en dramatismo, es muy extensa; incertidumbre…
Duró poco, en realidad, confiaba en el grupo, unos auténticos artistas. Faltaba proponérselo a la clase. Volvieron las dudas… ¿Y si no quieren participar?, ¿y si les parece un rollo?, “paso, Laura, me da mogollón de corte, todos mirando”, ¿y si se ríen?
También duró poco, aceptaron encantados, desde el principio, unos auténticos profesionales… que no me defraudaron.
A partir de entonces un lazo invisible nos unió, la mayoría quería participar, ¿Cómo nos vestiremos?, ¿vamos a cantar de verdad?, ¿van a venir a vernos? Esas fueron las primeras preguntas que hicieron. Los personajes de Jesús y Mª Magdalena estaban claros, tanto por su parte como por la mía. Faltaba Judas, uno de los ejes principales. Lo estuve pensando, le di varias vueltas pero no lo veía claro, hasta que Gema me propuso a Samuel. Al principio me extrañó porque pensaba que era un chico vergonzoso (el papel requería unas cualidades especiales porque lleva gran parte del peso de la obra). Se lo comenté y aceptó, pero aún tenía que verlo sobre el escenario.
Hizo falta poco para darme cuenta que tenía madera y que lo iba a bordar, como así lo hizo.
Bien, pues la máquina empezaba a funcionar. Reparto de papeles, ensayos por la tarde, primeras instrucciones sobre los personajes, cómo quería que los enfocaran, cómo tenían que moverse en el escenario, comentarios sobre el vestuario, risas, buen rollo.
Y...llegó el gran día plagado de nervios y nudos en el estómago que se deshicieron en el momento en que sonaron los primeros acordes.
¿Qué pasó entonces? Luces apagadas, la música empieza a sonar, sssshhhh...escuchad, empieza el espectáculo.

Gracias a mis artistas por regalarme tantos momentos maravillosos durante la preparación de la obra.